domingo, 28 de marzo de 2010
SAQUEO A LA CIUDAD
He leído y escuchado a través de algunos medios las noticias sobre la evolución del trámite de iniciativa privada para la construcción del nuevo edificio de la terminal de ómnibus y algunas cosas me llamaron la atención.
Lo más llamativo es la pasividad de la comunidad, llamensé fuerza vivas o.n.g., asociaciones o ciudadano común ante lo que se está por cometer.
Lo otro que me llamó poderosamente la atención es la tibieza de los comunicados o declaraciones de algunos partidos de la oposición en el sentido de denunciar el atropello pero no generar acciones para evitarlo.
También me llamó la atención, pero tal vez por un desconocimiento de la ordenanza de iniciativas privadas, el que los concejales no hubiesen dicho: esta iniciativa no es de interés del municipio. Repasemos a ver si estoy equivocado: A cambio de la construcción de una nueva terminal en el terreno de un amigo, que no contempla la accesibilidad para nadie: ni empresas de micros ni usuarios. Que no tiene accesibilidad urbana: No hay calles pavimentadas ni agua ni cloacas y nadie habla sobre quien va a asumir ese costo. Piden y el municipio les otorga, los dos mejores terrenos que posee la ciudad por su emplazamiento y por su ubicación: La manzana de la actual terminal de ómnibus ( en propiedad) y el mercado municipal (por 50 años) con todo lo clavado y plantado, incluyendo a sus inquilinos (que no sé si lo sabrán).
Yo me he planteado la hipótesis de presentar por vía del absurdo una iniciativa privada para la construcción de una cervecería en uno de los canteros de la plaza Ramírez y un parque con juegos para los chicos dentro de la plaza. Con el mejor diseño, el mejor equipamiento, con todo lo que se pueda considerar hoy de excelencia para una cervecería y un parque infantil. Y me preguntaba si el Concejo Deliberante la tomaría igual que tomó la iniciativa de la Terminal : ver si tiene todos los papelitos, hacer todo el trámite formal para luego llamar a una licitación pública para que todos aquellos a los que le pudiera interesar esta iniciativa, se puedan presentar. O directamente el Concejo diría: Esto no es de interés de la ciudad así que la rechazamos sin más trámite. Lo lógico sería que dijera eso, como también debería haberlo dicho cuando se presentó la iniciativa privada de Entretenimientos de la costa. ¡Y en la forma en que se presentó!: 1 hoja y media escrita, dibujos de estudiantes y una promesa de configurar una UTE. Y todo el Concejo se abocó a su tratamiento sin cuestionar en ningún momento si era de interés para la ciudad.
Y la verdad es que esta iniciativa privada es un saqueo a la ciudad y un atropello a sus habitantes y en el momento de la presentación en el Concejo Deliberante, mas allá que haya venido acompañada por las autoridades provinciales y el cómico Listorti como presentador, se debería haber rechazado no solamente porque el emplazamiento es totalmente inadecuado, sino porque es leonino el precio a pagar. Evidentemente la presión del poder es muy importante al momento de tener que decir que no.
Este tema lo vengo siguiendo desde al año 2005 en que surgió por primera vez y sobre el que emití mi opinión (diario La Calle fines de junio principios de julio de 2005).
El camino lógico para tomar una decisión sobre el lugar mas conveniente para la ubicación de la nueva terminal de ómnibus es establecer algunas premisas o criterios sobre qué situaciones se deberían tener en cuenta para dar una respuesta adecuada. Yo pienso que premisas para la localización del terreno deberían ser en primer lugar de facilidad de acceso para el usuario y en segundo lugar para el transporte.
Aquí me interesa desmitificar eso que hay empresas que no entran a la ciudad porque está lejos la terminal (uno de los argumentos mas fuertes del gobierno municipal para producir el traslado.) La verdad es que los micros no entran porque no son como el tren lechero que para donde le levanten la mano. La empresa Singer, por dar un ejemplo, no va entrar a la ciudad para ver si hay alguien que quiera viajar a Misiones, y ni aunque la terminal estuviere en la ruta. Las empresas tienen ya establecidos los lugares donde pueden o deben entrar en los contratos de concesión de las rutas ante el Ente Nacional que regula el transporte público.
Otra premisa sería tratar de unificar el sistema ferroviario con el sistema vial, para lo cual el Estado tiene terrenos disponibles, que tendrían costo cero. Repito: 0.00$ porque son terrenos del Estado en gestión de traspaso para la Municipalidad y mucho mejor ubicados. Y los cito: Toda la tira de terrenos de ferrocarril sobre Bv. Yrigoyen ubicado en la intersección de dos vías principales. El otro terreno es la intersección de Bv. 12 de Octubre y tránsito pesado, en los terrenos que allí también tiene el ferrocarril. Y a 10 cuadras de la plaza Ramírez, con todos los servicios de infraestructura ambos terrenos, y como lo dije anteriormente sin costo para el municipio.
Lo otro que se debería hacer es un estudio serio de ingreso y egreso de micros para resolver cuantas dársenas se necesitan. Cuanto espacio para boleterías, etc., etc. Eso que en los concursos de arquitectura se llama programa de necesidades, con un exhaustivo detalle de todos los elementos necesarios y las superficies estimadas a disponer para cada una de ellas.
Y ya habiendo llegado a este punto, habiendo decidido el terreno, cuales van a ser las vías de ingreso y egreso de la ciudad, se debería llamar a un concurso de anteproyectos y elegir el mejor proyecto, para la mejor ubicación.
Pero para todo esto es necesario que la actual entrega del patrimonio de la ciudad a cambio de algo que nadie sabe en que consiste ni fue solicitado ni pedido por la comunidad, sea vuelto para atrás.
No sé en manos de quien estará esta decisión, pero sí creo que es imperioso hacerlo.
Deseo que aquellos que hoy tienen en sus manos esta decisión sean concientes del daño que le están causando a la ciudad.
22 de marzo de 2010.
Arq. Esteban R. Agüero
CUIDEMOS EL MUSEO DELIO PANIZZA
sábado, 19 de diciembre de 2009
LAS JOYAS DE LA ABUELA
Antes de entrar en el tema propiamente dicho creo oportuno aclarar que mis opiniones están siempre regidas por una visión de ciudad, mi visión, producto de muchos años de estar trabajando en el tema planificación.
Muchos dirán que qué se hizo en tantos años en materia de planificación y probablemente tengan una parte de razón. Porque lo cierto es que ningún gobierno municipal tuvo nunca una real intención de trabajar sobre la planificación de la ciudad y con planificación no me refiero a esos grandes anuncios rimbombantes como Plan Director, Plan estratégico, Plan de ordenamiento, plan de desarrollo y muchos etc., mas que se podrían agregar. Nunca tuvieron ni siquiera la intención de planificar algo tan importante como los accesos a la ciudad o los desagües pluviales y lo cierto es que en esas condiciones de trabajo todo lo que se pudiera opinar iba a parar en el mejor de los casos a una caja de archivo. (Esta ciudad, desde 1974 ya va por su 6º Plan urbano, pagado por el Consejo Federal de Inversiones: CFI.)
Dicho esto, también me parece oportuno decir que dentro de esa visión he apoyado iniciativas privadas como la de Bahía Salamanca, Los bungalows del Yacth Club debajo de la barranca de la salamanca y el Puerto Norte en la zona de las balandras o del “lobope”, porque son zonas del estado Nacional o municipal sin ningún uso inmediato ni futuro, muy deterioradas y en las que la inversión privada las iba a revitalizar. Se podrá argumentar, como se argumentó, que se le quitaría las visuales del río a la ciudad, que el ciudadano común se vería privado de su disfrute, pero en realidad los proyectos contemplaban en todos los caso el paseo ribereño libre y gratuito. Esos proyectos, que lamentablemente no se concretaron hubieran mejorado notablemente nuestro perfil costero, pero fundamentalmente no perjudicaban a nadie y no se daba la propiedad. El estado seguía siendo siempre dueño de los terrenos.
Sí me he opuesto a la obra de la costanera sobre la isla del puerto porque, y la realidad lo ha demostrado, sólo será un dique con un camino de coronación a ninguna parte y con la imposibilidad de hacer construcciones ya que, como lo mostró esta creciente, habría que agregar 5m3 de relleno por cada m2 de terreno, algo totalmente imposible, irreal y antieconómico, con el agravante que cuando se quisiera pedir un subsidio para mejorar lo único que tenemos medianamente consolidado y en proceso de abandono como es Pelay y paso Vera, tendríamos, al momento de gestionar una ayuda económica, como una pesada carga los malgastados ¡¡¡100.000.000$!!!.
Dicho esto me voy a referir a la terminal de ómnibus.
La terminal de ómnibus es un caso totalmente distinto: Primero porque todo lo existente se podría poner en valor nuevamente con poco dinero en relación a la tremenda inversión que ya hay hecha allí, sin considerar el valor del terreno,. Segundo porque el traslado de la terminal requiere de una serie de estudios urbanísticos y de transito para poder resolver el mejor lugar de la misma para los usuarios por varios años, tarea ésta que desde que se empezó a hablar de ello no se ha hecho y de esto ya hace mas de 4 años, lo cual pone en evidencia lo dicho anteriormente sobre la falta de voluntad política de planificar.
Me parece oportuno aquí transcribir una carta a redacción enviada a un diario local en la cual cuestiono justamente el mal uso que se pretende hacer con los bienes de la Ciudad y que me parece importante para que se entienda mi razonamiento:
La ciudad: ¿Bien de uso o negocio inmobiliario?
He leído con profunda preocupación el artículo aparecido en vuestro diario el día 20 de febrero, referido a la aprobación del pliego de licitación para la refacción del hotel de la terminal de ómnibus. Específicamente las palabras del Dr. Carrozo que transcribo textualmente:”Carrozzo señaló que al Municipio le interesa tener una terminal nueva, entonces con esa cláusula se puede pedir un canje o contraprestaciones. Eso significa que a quien le interese el hotel o el predio y ofrezca hacer una terminal nueva, en contraprestación por las sumas que se manejen puede pedir la entrega de los bienes en la manzana donde está el complejo, sin perder el fin de rehabilitar básicamente el hotel.
Ya en un artículo anterior referido a la terminal de ómnibus, específicamente del día 24 de julio del 2005, remarqué el impacto que su localización genera en la ciudad a raíz de rumores que ya se hacían oír.
La decisión de construir una terminal nueva no puede ser un negocio inmobiliario en el cual una Institución, una Sociedad Anónima o un particular interesado le proponga graciosamente al municipio quedarse con la manzana y todo lo en ella plantado a cambio de construir una terminal en otro lado.
Es algo que afecta y concierne a toda la comunidad, que hace a la planificación de la ciudad, que involucra a otros medios de transporte como es el ferrocarril, que tiene que estar minuciosamente planificada. Y no puede ser por lo tanto una decisión arbitraria como es esa cláusula.
Agradezco desde ya su publicación. 22 feb. 06.
Esto es lo que me da pie al titulo de la nota: La manzana de la terminal y el mercado municipal son unas de las últimas “joyas de la abuela” que le quedan al municipio para enajenar dado que los promotores de la iniciativa privada solicitan la PROPIEDAD DE LA MANZANA de la Terminal y 50 AÑOS por el Mercado.
La sociedad debería reaccionar ante esto que es un avasallamiento a sus habitantes ya que no existe, al igual que con el puente a la isla, un pedido expreso de la comunidad. Sí es cierto que ha sido harto criticada la Terminal por el estado en que se encuentra, independientemente de que uno pueda pensar que hay una intención de dejar que todo se caiga para que la sociedad reclame. Pero ello no implica que se tenga que regalar a cualquiera que aparezca con unos espejitos de colores como es lo que le están vendiendo a la ciudad.
También es cierto que algunos comunicadores contribuyen a ello cuando dicen a través de sus medios: “Yo quiero una costanera para Uruguay, no se donde” o “Yo quiero una terminal nueva para Uruguay, no se donde”.
La terminal y el hotel son perfectamente recuperables sin tener que buscar mesías salvadores.
Lo del Mercado, aparte que debería ser considerada como OTRA iniciativa privada y no como una sola, ya que son dos proyectos distintos, ha sido siempre una presa codiciada por los inversores privados. Desde hoteles 4 estrellas a centros comerciales han prometido quienes en cada administración municipal se han presentado para hacerse cargo de ese espacio en pleno centro de la ciudad.
Los actores políticos y sociales, las entidades intermedias, los colegios profesionales, deberían tomar debida nota de lo que se está por hacer en esta ciudad, su ciudad, y discutir seriamente cual debería ser el destino de los bienes municipales en general y de estos dos en particular, para que no se siga enajenando el patrimonio de la ciudad.
Por último, quiero cerrar esta nota con unas palabras del Dr. Poggiese, que creo que fue quien mejor interpretó la idiosincrasia de esta ciudad, escritas en su informe preliminar del 4º plan urbano en 1995 (el 5º es el PECU y el 6º recién nos venimos a desayunar en las palabras del Arq. Federik que en la ciudad de Paraná lo están elaborando con una total prescindencia de quienes deberemos soportarlo):
“Respecto a las posibilidades de formalizar legalmente los avances en la formulación de un plan urbano deben ser evaluadas algunas tendencias históricas y algunos procesos coyunturales que han signado a esta ciudad:
· Una preferencia conservadora respecto a lo normativo, que rechaza la innovación.
· Cierta resistencia a aceptar que la vida urbana se complejiza y tratarla como si fuera simple, muchas veces con improvisación.
· La fragmentación de la insuficiente normativa urbanística local, que además de ser repetitiva y superpuesta sobre un escaso número de asuntos, presenta bajos niveles de coherencia y deficiencias serias en su calidad como normativa jurídica.
“Estas tendencias perduran todavía... pero ciertamente deberán ceder en un futuro mediano plazo cuando las evidencias de la improvisación y la falta de respuestas sean intransferibles a las responsabilidades de otros”.
Más claro imposible.
Esteban Agüero
jueves, 19 de noviembre de 2009
La poesía también es patrimonio
La Secretaría de Extensión Universitaria y Cultura de la Universidad Nacional de Entre Ríos, a través de su Programa Difusión de Artistas Entrerrianos, organiza la presentación de «Entrerriano por el Canto. Antología (1949-2009)», de Jorge Enrique Martí. El acto se llevará a cabo el jueves 26 de noviembre a las 20:30 horas en la Sala «Teatro 1º de Mayo» del Rectorado de la UNER (Eva Perón 24), Concepción del Uruguay.El nuevo libro de Martí, en el que el autor resume sus 60 años de poesía, será presentado por el Subsecretario de Cultura de la provincia de Entre Ríos, Lic. Roberto Romani, por el Prof. Héctor Izaguirre y por el Prof. Luis Alberto Salvarezza. Se proyectará también, «Raíz de poeta», videoarte realizado por la UNER en homenaje a este gran poeta de reconocida y valorada trayectoria, que fuera presentado el año pasado en el marco del V Encuentro Provincial de Escritores organizado por nuestra Universidad.-
domingo, 8 de noviembre de 2009
Mírela bien, porque le queda poco...
martes, 3 de noviembre de 2009
La Cámara de Diputados de Entre Ríos brindó un reconocimiento a la trayectoria literaria de Jorge Enrique Martí
sábado, 31 de octubre de 2009
Presentaron el libro: “Fotografía en Palabras – La Liebig de Martí”
La Universidad de Concepción del Uruguay a través de La Facultad de Arquitectura y Urbanismo comunica que se realizó la presentación del libro “Fotografía en Palabras – La Liebig de Martí”, de la arquitecta Adriana Ortea y el poeta Jorge Enrique Martí.La misma se llevó a cabo en la Biblioteca de la Universidad de Concepción del Uruguay.
En la oportunidad Jorge Enrique Martí recibió, de manos de José Antonio Artusi, un reconocimiento de la Cámara de Diputados de Entre Ríos al mérito de su trayectoria literaria, a 60 años de la publicación de “Panambí”, su primera obra.
Cabe recordar que “Fotografía en Palabras – La Liebig de Martí” es una publicación profusamente ilustrada que celebra el paso de casi un siglo en Pueblo Liebig, desde el frigorífico de capitales británicos hasta el pueblo sobre el Río Uruguay de la actualidad. Las fotos de familia y la fábrica tomadas a lo largo de décadas por Don Francisco Martí, junto a los poemas de su hijo, el poeta Jorge Enrique Martí, y la investigación histórica de Adriana Ortea, hacen de este libro un rico pantallazo de la vida social y el trabajo de la industria de la carne en el litoral argentino.
domingo, 25 de octubre de 2009
Presentarán el libro “Fotografía en Palabras – La Liebig de Martí” en la Universidad de Concepción del Uruguay
Historia, fotografía y poesíaUna celebración de la vida, el arte y la creación, reunidos en un libro
El libro “Fotografía en Palabras – La Liebig de Martí”, de la arquitecta Adriana Ortea y el poeta Jorge Enrique Martí, será presentado el Viernes 30 de Octubre de 2009 a las 19.00 horas, en la Biblioteca de la Universidad de Concepción del Uruguay.
En la oportunidad Jorge Enrique Martí recibirá un reconocimiento de la Cámara de Diputados de Entre Ríos al mérito de su trayectoria literaria, a 60 años de la publicación de “Panambí”, su primera obra.
“Fotografía en Palabras – La Liebig de Martí”, es una publicación profusamente ilustrada que celebra el paso de casi un siglo en Pueblo Liebig, desde el frigorífico de capitales británicos hasta el pueblo sobre el Río Uruguay de la actualidad. Las fotos de familia y la fábrica tomadas a lo largo de décadas por Don Francisco Martí, junto a los poemas de su hijo, el poeta Jorge Enrique Martí, y la investigación histórica de Adriana Ortea, hacen de este libro un rico pantallazo de la vida social y el trabajo de la industria de la carne en el litoral argentino.
Fotografía en Palabras – La LIEBIG de Martí es la concreción de un proyecto cultural de investigación y publicación, parte del Programa Identidad Entrerriana, en su tercer etapa, con el aporte económico del Consejo Federal de Inversiones.
Es la interpretación de una historia volcada en palabras y fotografías, como un enfoque de la comunicación del patrimonio industrial de un pueblo, su gente y su fábrica; espacio físico y social del trabajador de la carne. No es sólo hacer historia, sino que es traducir el lenguaje del patrimonio industrial para comprenderlo y difundir su importancia como factor de identidad, poseedor de valores culturales universales y herramienta potencial de desarrollo económico para los pueblos.
sábado, 26 de septiembre de 2009
La Liebig de Martí
Presentación del Libro FOTOGRAFIA EN PALABRAS, La LIEBIG de MARTI, de Adriana Ortea en el marco de la Fiesta Provincial de la Identidad y el Patrimonio.jueves 24 de enero de 2008 a las 21.00 hs, con una proyección audiovisual al aire libre frente al Centro Cívico de Pueblo Liebig. Hablan Adriana Ortea y Jorge Enrique Martí
domingo, 20 de septiembre de 2009
El derecho a la ciudad y al río
Por José Antonio ArtusiComo corolario de un proceso inconsulto, improvisado, caprichoso e inconsistente desde el punto de vista urbano y ambiental, el gobierno ha anunciado una obra con una inversión extraordinaria (100 millones de pesos) para concretar un proyecto que consta básicamente de los siguientes elementos:
- Un puente sobre el riacho Itapé, a la altura de la defensa Sur.
- Un portal de acceso.
- Un camino, desde el puente, hacia el otro lado de la isla, que se transforma en una costanera sobre el brazo de la China (frente a Camba Cuá) hasta el faro de la Stella Maris.
- Un par de pequeñas playas con sus respectivos paradores, Norte y Sur, con frente al río Uruguay.
- Un museo y sala de exposiciones en proximidades de la Stella Maris.
- Obras de protección de playas y del espigón de la Stella Maris.
La obra se financia con un crédito del Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional, y ya está adjudicada por Vialidad provincial a una empresa constructora local.
¿Cuáles son los argumentos que se utilizan para justificar la obra? Intentaré resumirlos en 3 aspectos:
- La ciudad necesita recuperar su contacto con el río; con playas degradadas, sin costanera como otras ciudades hermanas, con un borde costero eminentemente portuario, los uruguayenses lo tenemos lejos al río y corremos el riesgo de quedarnos sin playas. Esta obra permitiría “dotar a la ciudad de un frente costero sobre el propio río Uruguay”.
- El crédito está direccionado a esta obra y no se puede utilizar para otra cosa; o lo tomamos o "la plata se va para otro lado".
- El proyecto es la única manera de volver a posicionarnos como un atractivo turístico que tiene a las playas como uno de sus ítems principales.
Los 3 argumentos, si bien tienen al menos algún punto en el que son válidos, esconden numerosas falacias que es preciso desenmascarar, y que en el debate desordenado y maniqueo que prima por estos días, rara vez aparecen.
- Es absolutamente cierto que la ciudad necesita recomponer su relación con el borde ribereño, y que últimamente hemos vivido un poco de espaldas al río, pero ello no es sólo por culpa del puerto y de la naturaleza: no pueden obviarse al menos 4 factores, de los que los sucesivos gobiernos municipales deberán hacerse cargo:
o La degradación del Balneario Banco Pelay, no sólo por la falta de inversiones como producto de su carácter inundable, sino por la absoluta falta de un proyecto de desarrollo turístico a largo plazo para el área, y por administraciones indolentes que permitieron su decaimiento y hasta la pérdida de su prestigio.
o La degradación del Balneario Itapé y su área circundante, por todo lo dicho a propósito de Banco Pelay, más la contaminación de sus aguas por la falta de una planta de tratamiento de los efluentes cloacales de la ciudad. Vale la pena recordar, porque quizás sobre todo los más jóvenes lo desconocen, que el proyecto original de la Defensa Sur incluía una planta compacta de tratamiento de líquidos cloacales, que hubiera permitido sanear las aguas del Balneario.
o Sobre la decadencia de la Costanera Norte sobran palabras… Basta recordar, para los que tenemos algunos años, lo que era el Parador de la Salamanca y sus bungalows; y compararlo con las ruinas actuales. Dirán que faltaban muchas cosas, que los bungalows eran chiquitos, que no había playa… Pero toda la zona tenía (y sigue teniendo) un potencial enorme como área verde de esparcimiento de acceso público, y un gran valor paisajístico.
o Buena parte del borde costero es inaccesible para el público porque los clubes náuticos de la ciudad han protagonizado – con la complicidad del municipio – un proceso de ocupación y de uso del suelo absolutamente inadecuado, que atenta contra los más elementales preceptos urbanísticos y aún contra el Código Civil. La última perlita de este proceso de degradación de la ribera es la construcción de un enorme y espantoso mamotreto de chapa destinado a albergar lanchas que obstruye las visuales hacia el arroyo, al lado del cual el cartel publicitario de una empresa de seguros invita a “disfrutar el paisaje”…Sería francamente jocoso, si no fuera que sucede en nuestra propia ciudad.
- Es obvio que a esta altura del partido, con un crédito otorgado, con un contrato firmado, es difícil revertir el destino de los fondos; en todo caso la responsabilidad es de quienes avanzaron de manera absolutamente inconsulta (hasta los concejales desconocían el proyecto). De todos modos, como intentaremos demostrar, debería ser factible revisar algunas cuestiones del programa de necesidades de la obra, sin afectar el monto final ni el carácter de vinculación física con la Isla del Puerto.
- El tercer argumento que se esgrime es peligroso; es una especie de justificación de la decadencia de las demás playas, y podría llevar a su absoluta ruina y decadencia. Concepción del Uruguay tiene población y potencial de recepción de turistas como para tener muchas y hermosas playas; Paso Vera, Banco Pelay, La Toma , Camba Cuá, el Balneario Itapé; y quizás, las playas de la Isla del Puerto. Hay que cuidarlas y jerarquizarlas a todas. No nos resignemos a perder el Balneario y las demás playas.
El proceso decisorio que caracterizó el avance de esta idea no ha podido ser más desafortunado. Sus principales déficits, difícilmente rebatibles, han sido los siguientes:
- Falta de criterios de priorización de la obra frente a otras necesidades (agua potable y saneamiento, vivienda, etc.)
- Falta de protagonismo del municipio en la génesis del proyecto.
- La absoluta desconexión entre las distintas oficinas del Poder Ejecutivo Provincial.
- Falta de articulación con un plan de ordenamiento territorial y uso del suelo del borde costero y con un plan integral de desarrollo urbano, que por otra parte no existen.
- Falta de participación ciudadana; concepto que parece bueno para un “presupuestito participativo” en el que los vecinos deciden en qué invertir $ 25.000, pero parece ser un delirio de opositores empedernidos cuando hay que decidir en qué se invierten 100 millones de pesos.
- Falta de información pública.
- Falta de análisis de costo – beneficio que justifiquen la inversión y el carácter de la obra.
- Falta de criterios de planificación para determinar el programa de necesidades, evaluando racionalmente distintas alternativas.
- Inadecuado sistema de definición del diseño del proyecto, vinculado a la licitación de la construcción de la obra y descartando la alternativa de los concursos.
- Falta de consideración por parte de los proyectistas de la isla como un todo, y del impacto mutuo entre la isla y la ciudad al concretar la vinculación física.
- Falta de consideración del carácter de área natural protegida de la isla del puerto.
- Absoluta indefinición del impacto de la obra sobre el sector Sur de la isla, aguas abajo del puente.
- Falta de definición de un marco normativo de regulación del uso del suelo en el ámbito de la isla, sobre todo en las áreas no ocupadas por la traza del proyecto.
- Falta de un plan de gestión ambiental para el conjunto de la isla, incluyendo al menos la protección de la flora y la fauna, la gestión integral de los residuos, el servicio de agua potable y saneamiento, etc.
- Falta de claridad sobre los criterios a utilizar para expropiar tierras.
Las consecuencias de todas estas falencias están a la vista. Ha sido el propio gobierno, con sus errores y sus caprichos, con su tozudez y sus silencios, el que ha fogoneado las sospechas y las suspicacias. Ha sido el propio gobierno el que se ha empecinado en ponerse a sí mismo palos en la rueda para avanzar en este proyecto. Por eso, hoy en vez de tener un proyecto legitimado por la participación social y avalado por la fundamentación técnica de todas las disciplinas involucradas, tiene un proyecto rengo, con un programa de necesidades inadecuado, diseñado ignorando variables fundamentales, sospechado y criticado por algunos y apoyado a ciegas por otros, sólo porque a caballo regalado no se le miran los dientes, porque hay que dejarse de embromar, porque los arquitectos también se oponían a la torre de los bioquímicos (y tenían razón, pero ese es otro tema…), y porque los poderes ejecutivos están para eso, para ejecutar.
Hoy el proyecto adolece de varios y graves problemas:
- Por decisión de la Secretaría de Medio Ambiente, la certificación ambiental otorgada, imprescindible para el avance del financiamiento, está vinculada a la necesidad de expropiar la totalidad del territorio isleño. Las dudas que surgen al respecto son enormes; la provincia está dispuesta a invertir lo que hay que invertir para transformar a toda la isla en una verdadera área natural protegida? Será factible que el Estado provincial o municipal, que no puede siquiera controlar los mini basurales en la ciudad, controle y administre cientos de hectáreas en una isla?
- El proyecto, tal como surge del programa de necesidades adoptado, también despierta muchas dudas: qué sentido tiene edificar un portal de acceso de dudosa impronta historicista que no tiene ninguna función? Qué sentido tiene un museo y una sala de exposiciones en medio de una isla, por añadidura declarada área natural protegida? Es razonable plantear el camino y la costanera con la traza y la cota adoptada por los proyectistas? No se evaluaron otras alternativas, tanto de cota como de traza, con sus pros y sus contras? Qué criterios se utilizaron para adoptar finalmente el diseño desarrollado? Por qué se descartó que el camino avance hacia el sector sur de la isla? 100 millones de pesos para lograr sólo 500 metros de playas no parece ser una ecuación razonable; no se analizaron alternativas de una extensión mayor de playas, en base a qué criterios se dimensionaron y se ubicaron las playas?
- No se previó una adecuada vinculación del proyecto en sí mismo con el resto del territorio de la isla. Si se lo diseñó pensando sólo en una expropiación parcial, qué se pensó que puede pasar en el resto de las parcelas, en manos de privados?
- No está adecuadamente prevista la adecuación del proyecto a la legislación ambiental vigente.
A esta altura de las circunstancias, con un debate obnubilado y distorsionado por la propia impericia del gobierno provincial y municipal, con un contrato firmado, es el propio gobierno el que ha generado obstáculos para revisar algunos criterios y volver sobre algunos pasos erróneos. De todos modos, como un aporte constructivo, planteo algunas ideas preliminares, que, de ser convocado, con mucho gusto me comprometo a profundizar ante las autoridades competentes:
- La Municipalidad de Concepción del Uruguay y la Provincia de Entre Ríos deberían firmar un convenio tendiente a la conformación de una Unidad de Planificación y Gestión, encargada de revertir la desconexión hasta ahora existente entre municipio y provincia, y entre las diversas oficinas provinciales entre sí. Esta Unidad de Planificación y Gestión debiera ser un organismo ágil y no burocrático, encargado sólo de articular acciones entre diversos organismos, que no perderían sus propias competencias administrativas. Podría convocarse a los colegios profesionales y a las universidades con asiento en la ciudad a formar parte de esta oficina, que a su vez debería convocar a diversas organizaciones de la sociedad civil interesadas en participar. La Unidad de Planificación y Gestión debiera divulgar rápida y ampliamente toda la información que se genere en torno al proyecto.
- La Unidad de Planificación y Gestión debiera convocar en un plazo perentorio a un concurso nacional para elaborar por parte de equipos interdisciplinarios un plan maestro de ordenamiento territorial del borde costero de Concepción del Uruguay, desde Paso Vera hasta la desembocadura del Arroyo de la China , y desde el Río Uruguay hasta el riacho Itapé y el Arroyo Molino, priorizando el libre acceso del público a las zonas ribereñas (hay un antecedente muy valioso en San Fernando, Provincia de Buenos Aires). Este plan de ordenamiento territorial debería incluir normas de uso del suelo y un conjunto de programas y proyectos, que podrían ir concretándose luego en el mediano y largo plazo de manera coherente. Este plan debiera a su vez articularse con la reformulación o actualización del Plan Estratégico de Concepción del Uruguay.
- En línea con el punto anterior, la Unidad de Planificación y Gestión debiera convocar a un concurso nacional de ideas y anteproyectos para dotar a la ciudad de un frente costero sobre el río Uruguay en la Isla del Puerto, respetando el monto máximo del presupuesto de la obra contratada. Las bases del concurso debieran contar con un programa de necesidades que surja de una instancia rápida de planificación participativa. Si se me convocara a participar de esa instancia, yo diría esquemáticamente: menos portal de acceso (para eso está el Palacio) y “museos” (para eso está el centro de la ciudad) y más costanera, más playas, y más área natural protegida en serio. El diseño y la gestión de las playas deberían cumplir las normas más exigentes en materia de calidad ambiental. El camino costero debería unir los dos extremos, Norte y Sur de la Isla , para dar acceso de manera ordenada a todas las parcelas. Debería incluirse taxativamente un plan de manejo ambiental, incluyendo la infraestructura de agua potable y saneamiento y la adecuada gestión integral de los residuos domiciliarios que allí se generen; así como el equipamiento necesario para la gestión de la preservación del ambiente (puestos para guardaparques, instalaciones para control de calidad del agua y el aire, etc.)
- En consonancia con lo anterior, la Unidad de Planificación y Gestión debiera proponer una normativa específica de uso del suelo para el conjunto del territorio de la isla, que debiera luego transformarse en ordenanza y en ley provincial; teniendo en cuenta el carácter de área natural protegida de la isla. En este sentido, quizás convenga revisar el criterio de expropiación total, por el de expropiación parcial, limitada a lo necesario para el camino que une el puente con el otro lado de la isla, y una franja costera sobre el brazo de la China para permitir la costanera. Para evitar el peligro de la especulación inmobiliaria, y para impedir la apropiación por parte de privados de la plusvalía o renta extraordinaria que se generaría como consecuencia de la inversión pública se debería regular de manera estricta el uso del suelo (prohibiendo refular por encima de determinada cota, prohibiendo desmontar, prohibiendo la introducción de especies exóticas, prohibiendo determinado tipo de construcciones y materiales, limitando alturas, regulando el FOS y el FOT, limitando usos a actividades como el ecoturismo, producciones orgánicas, etc.), y a su vez imponiendo un gravamen razonable a modo de contribución por mejoras en compensación parcial por el costo de algunos de los componentes del proyecto; por ejemplo el camino costero al sur del puente; además de cobrar en el futuro alguna tasa por los servicios públicos prestados destinada a solventar el cuidado del ambiente. Expropiar y pasar al ámbito del Estado los inmuebles no siempre es garantía de protección y de preservación del ambiente; por el contrario, muchas experiencias exitosas de cuidado del patrimonio tanto natural como cultural, en Europa y América Latina, pasan por adecuadas articulaciones entre una estricta regulación y controles por parte del Estado y gestión por parte de privados.
No escribo estas líneas para poner palos en la rueda ni para oponerme a todo porque sí. Sólo me motiva la obligación que siento de contribuir, serenamente, con al menos algunas ideas a un debate que debió haberse dado hace rato, que no es mi responsabilidad convocar, que reclamé en la medida de mis posibilidades, y que no puede reducirse a la absurda opción entre aplausos incondicionales, acríticos y alcahuetes u oposiciones cerradas e irreductibles. Escribo estas líneas con respeto, y de buena fe, apostando a que todos opinemos de la misma forma, sin descalificarnos a priori.
Si se me convoca a participar en serio y no meramente a escuchar lo que otros decidieron previamente, allí estaré, como he estado siempre, cada vez que se me convocó. De lo contrario, cada uno hará lo que crea más conveniente, pero seguramente, se haga o no se haga la obra, habremos perdido una oportunidad histórica.-
Foto: Valentín Bisogni
